Por qué me sentía rara antes de saber lo que era


Por qué me sentía rara antes de saber lo que era.


Hay una fase previa a saberlo todo.

Una fase en la que algo no va bien pero no sabes qué es. En la que te sientes diferente a como eras, pero no tienes palabras para explicarlo. En la que los demás te miran y tú misma te preguntas qué te está pasando.

Yo estuve en esa fase más tiempo del que me gustaría reconocer.


La sensación de no reconocerme

No fue un cambio brusco. Fue algo gradual, casi imperceptible al principio.

Empecé a notar que reaccionaba de manera diferente a las cosas. Situaciones que antes me resbalaban ahora me afectaban. Conversaciones que antes llevaba con calma ahora me dejaban agotada. Una crítica pequeña, un plan que se cambiaba, un ruido en el momento equivocado cosas sin importancia que de repente tenían demasiada.

Me miraba por dentro y no me reconocía del todo. Era yo, pero con el volumen subido en todo lo que no quería sentir.


La irritabilidad que me avergonzaba

Esto es de lo que menos se habla y más nos pasa.

Me enfadaba con una intensidad que no era proporcional. Con mi pareja, con mis hijos, con compañeros de trabajo. Saltaba por cosas pequeñas y luego me sentía fatal culpable, avergonzada, confundida por mi propia reacción.

Pensé que era mi carácter. Que me estaba volviendo una persona difícil. Que algo estaba mal en mí como persona, no en mi cuerpo.

Nadie me dijo que la irritabilidad es uno de los síntomas más comunes de la perimenopausia. Que cuando el estrógeno fluctúa, el umbral de tolerancia baja. Que no era mi carácter era mi química.

Ojalá alguien me lo hubiera dicho antes.


La distancia emocional

Hubo semanas en que me sentía como detrás de un cristal.

Presente físicamente pero un poco desconectada de todo. De las conversaciones, de los planes, de las personas que quería. No era tristeza exactamente era más bien una especie de apatía suave, una dificultad para conectar con lo que me rodeaba.

Lo achaqué al estrés, al cansancio acumulado, a que necesitaba unas vacaciones. Nunca se me ocurrió que pudiera tener una explicación hormonal.


Cuando empecé a buscar respuestas

Llegó un momento en que ya no podía seguir ignorándolo.

No porque los síntomas fueran insoportables, sino porque la sensación de no entenderme a mí misma se había vuelto agotadora. Necesitaba saber qué me estaba pasando.

Empecé a buscar en internet, a leer, a preguntar. Y poco a poco fui encontrando piezas que encajaban. La perimenopausia no siempre se presenta como uno imagina no siempre son sofocos y sudores nocturnos. A veces se presenta exactamente así: como una rareza difusa, como sentirte un poco fuera de lugar en tu propia vida.


Lo que quiero que sepas

Si estás en esa fase la de sentirte rara sin saber por qué quiero que sepas que no estás sola y que tiene sentido buscar respuestas.

No estás exagerando. No te estás volviendo difícil. No es solo estrés.

Tu cuerpo está cambiando y merece atención, comprensión y acompañamiento. Empezando por el tuyo propio. 💛


¿Te has sentido así alguna vez — rara, diferente, sin saber por qué? Cuéntamelo en los comentarios.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Nadie me avisó de esto: mi entrada a la perimenopausia

¿Perimenopausia o menopausia? La diferencia que tardé en entender.

Ansiedad en la menopausia: cuando tu mente no te reconoce