Sexo después de la menopausia: lo que nadie te cuenta

Fue un día normal. Estaba con mis amigas, nos reímos de algo, y de repente... se me escapó un poco de pis.
No mucho. Solo un poco. Pero suficiente para darme cuenta de que algo había cambiado.
Lo primero que pensé fue: "Esto no me puede estar pasando a mí. No soy tan mayor".
Pero sí. Me estaba pasando.
Y no fue la última vez. Cada vez que tosía fuerte, estornudaba, o hacía un esfuerzo (levantar algo, correr detrás del autobús), notaba que perdía un poquito el control.
Eso se llama incontinencia urinaria de esfuerzo. Y es muy común en la menopausia.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos que sostienen la vejiga, el útero y el recto. Son como una hamaca que aguanta todo ahí abajo.
Cuando el estrógeno baja en la menopausia:
Resultado: incontinencia urinaria, sensación de pesadez, prolapsos (en casos más graves).
No es que seas mayor. Es que tus músculos necesitan entrenamiento.
Al principio lo ignoré. Pensé que se pasaría solo. Que era algo puntual.
Pero no se pasó. Empeoró.
Llegó un punto en el que:
Y eso me limitaba. Me hacía sentir insegura. Menos libre.
Así que fui a mi médica. Y me derivó a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.
Lo primero que me enseñó fue a localizar el suelo pélvico.
Parece obvio, pero no lo es. Muchas mujeres no saben dónde está ni cómo contraerlo correctamente.
El truco que me enseñó:
Imagina que estás haciendo pis y quieres parar el chorro a mitad. Los músculos que usarías para eso son el suelo pélvico.
O imagina que quieres evitar que se te escape un gas. Los músculos que aprietas son esos.
Importante: No se trata de apretar el abdomen, ni los glúteos, ni las piernas. Solo los músculos internos, los de "ahí dentro".
1. Ejercicios de Kegel básicos
Este es el ejercicio más conocido para fortalecer el suelo pélvico.
Cómo se hace:
Frecuencia: 3 veces al día (mañana, tarde, noche)
Lo que noté: Las primeras semanas, nada. Pero a partir de las 4-6 semanas, noté más control. Menos escapes de orina.
2. Contracciones rápidas
Además de las contracciones lentas, también hay que entrenar las contracciones rápidas (para situaciones de urgencia: toser, estornudar).
Cómo se hace:
Frecuencia: 2 veces al día
3. Ejercicio del ascensor
Este me encantó. Es más avanzado, pero muy efectivo.
Cómo se hace:
Frecuencia: 5 repeticiones, 1 vez al día
4. Ejercicio del puente (glúteos)
Este trabaja el suelo pélvico junto con los glúteos y el core.
Cómo se hace:
Frecuencia: 3 veces por semana
5. Sentadillas suaves
Las sentadillas también trabajan el suelo pélvico, pero hay que hacerlas bien.
Cómo se hace:
Frecuencia: 3 veces por semana
❌ Apretar el abdomen o los glúteos en lugar del suelo pélvico
Al principio no sabía bien cómo contraer solo el suelo pélvico. Apretaba todo: abdomen, glúteos, piernas.
La fisio me enseñó a aislar solo esos músculos.
❌ Aguantar la respiración
Hay que respirar mientras haces los ejercicios. Si aguantas la respiración, aumentas la presión abdominal y empeoras las cosas.
❌ Hacer demasiados ejercicios demasiado rápido
El suelo pélvico es músculo. Si lo sobreentrenas, se cansa y funciona peor.
Mejor pocos ejercicios bien hechos, que muchos mal hechos.
❌ Esperar resultados en una semana
Los músculos tardan en fortalecerse. Mínimo 4-6 semanas de ejercicios constantes para notar cambios.
A las 4 semanas:
A las 8 semanas:
A los 3 meses:
No necesitas ir al gimnasio. No necesitas equipamiento. Puedes hacerlos en cualquier sitio.
Yo los hago:
Y los ejercicios más físicos (puentes, sentadillas) los hago 3 veces por semana cuando hago mi rutina de ejercicio en casa.
✅ No aguantar las ganas de orinar: Ir al baño cuando lo necesites, no retrasar.
✅ Evitar el estreñimiento: Hacer fuerza al defecar debilita el suelo pélvico. Beber agua, comer fibra.
✅ No cargar peso excesivo: Si tienes que cargar algo pesado, contrae el suelo pélvico antes de levantarlo.
✅ Mantener un peso saludable: El sobrepeso aumenta la presión sobre el suelo pélvico.
✅ Dejar de fumar: La tos crónica debilita el suelo pélvico.
Yo fui a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico. Y fue clave.
Busca ayuda si:
Una fisio te enseña a hacerlos correctamente, te evalúa, y te da ejercicios personalizados.
Los ejercicios de suelo pélvico no son opcionales en la menopausia. Son necesarios.
No es algo de lo que avergonzarse. Es algo de lo que ocuparse.
Tus músculos del suelo pélvico han sostenido tu cuerpo durante años. Han aguantado embarazos (si los has tenido), partos, esfuerzos. Y ahora, con la caída hormonal, necesitan entrenamiento.
Pero la buena noticia es que se pueden fortalecer. A cualquier edad.
Con constancia, paciencia, y los ejercicios correctos, puedes recuperar el control.
Y volver a reírte, toser, estornudar, hacer ejercicio... sin miedo.
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